Quince años después: de Blogger a GitHub

La idea #
Quince años pasaron desde mi sitio en Blogger, cuando me peleaba con XML y trataba de acomodar todo más por insistencia que por método.
Esta vez quería volver a tener algo simple, propio y fácil de mantener. Pero ya que estaba, también quería aprovechar para aprender algo nuevo.
Y así terminé acá: reforzando ideas sobre Git, GitHub, commits y pushes. No porque arrancara de cero absoluto, sino porque para armar este sitio ya no alcanzaba con tocar un panel web y listo. Había que entender mejor el recorrido completo de los cambios, desde la PC hasta la publicación online.
De dónde venía #
Mi experiencia anterior con tener algo propio en la web era bastante otra.
En Blogger, el trabajo era más bien tocar plantillas, pelearse con XML, cambiar cosas medio a ciegas y confiar en que no se rompiera nada demasiado grave. Era simple en un sentido, pero también bastante limitado.
Ahora quería algo distinto: más control, más prolijidad, más duración y, si era posible, sin quedar atado a una plataforma cerrada.
La búsqueda empezó por tener un sitio simple. Y en algún punto me obligó a ordenar mejor una lógica bastante más cercana al mundo del desarrollo de lo que yo usaba habitualmente.
Git no es GitHub #
Lo primero que hubo que separar fue eso.
Git es la herramienta que corre localmente en la PC y registra qué cambié, qué agregué, qué borré y en qué estado quedó el proyecto en cada momento.
GitHub es el lugar donde ese proyecto queda alojado online. Pero no es solo una copia en la nube: en este caso también es la base desde la que GitHub Pages publica el sitio automáticamente.
La forma más clara de pensarlo fue esta:
- el proyecto vive localmente en mi PC
- Git registra los cambios
- GitHub guarda esos cambios online
- y GitHub Pages publica el sitio a partir de eso
El flujo de trabajo real #
Visto desde la práctica, el circuito terminó siendo bastante simple:
- modificar archivos localmente
- revisar cómo queda el sitio
- hacer
git add - hacer
git commit - hacer
git push - esperar que GitHub Pages publique
No hay tanta magia más que esa.
Mirado desde alguien de infraestructura #
No hay un servidor clásico que yo toque directamente, y tampoco es como trabajar desde un webpanel.
En este caso no estoy administrando un IIS, un Apache o una VM propia donde subo archivos a mano. El “servicio” está repartido en varias piezas:
- Git local
- GitHub
- GitHub Pages
- el dominio
- el DNS
Por qué esta nota va antes de la instalación #
Porque antes de empezar a instalar Hugo, elegir tema, armar el sitio y tocar configuración, tenía sentido dejar mínimamente acomodada la herramienta que iba a sostener todo el proceso. Poner el ojo en el objetivo y ver si realmente lo podía lograr con la herramienta que elegí.
Y eso terminó sirviendo, porque después hubo que usar todo esto de verdad: commits, pushes, publicación, cambios de estructura, DNS y demás.
Cierre #
Quince años después de Blogger, la vuelta a tener un sitio propio terminó siendo distinta de lo que había imaginado.
Quería algo simple. Lo sigo queriendo.
Pero esta vez la simplicidad no pasó por tocar una plantilla y listo, sino por entender un poco mejor qué herramientas sostienen el sitio, cómo se publican los cambios y por qué conviene registrar el proceso en lugar de improvisarlo cada vez.
GitHub no es un lugar donde me mueva habitualmente, y esta fue una buena manera de meterme ahí sin hacer desarrollo 🫢. Había que renegar un poco, sí, aunque para este proyecto eso también era parte del viaje.