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Quince años después: de Blogger a GitHub

·3 mins

La idea #

Quince años pasaron desde mi sitio en Blogger, cuando me peleaba con XML y trataba de acomodar todo más por insistencia que por método.

Esta vez quería volver a tener algo simple, propio y fácil de mantener. Pero ya que estaba, también quería aprovechar para aprender algo nuevo.

Y así terminé acá: reforzando ideas sobre Git, GitHub, commits y pushes. No porque arrancara de cero absoluto, sino porque para armar este sitio ya no alcanzaba con tocar un panel web y listo. Había que entender mejor el recorrido completo de los cambios, desde la PC hasta la publicación online.

De dónde venía #

Mi experiencia anterior con tener algo propio en la web era bastante otra.

En Blogger, el trabajo era más bien tocar plantillas, pelearse con XML, cambiar cosas medio a ciegas y confiar en que no se rompiera nada demasiado grave. Era simple en un sentido, pero también bastante limitado.

Ahora quería algo distinto: más control, más prolijidad, más duración y, si era posible, sin quedar atado a una plataforma cerrada.

La búsqueda empezó por tener un sitio simple. Y en algún punto me obligó a ordenar mejor una lógica bastante más cercana al mundo del desarrollo de lo que yo usaba habitualmente.

Git no es GitHub #

Lo primero que hubo que separar fue eso.

Git es la herramienta que corre localmente en la PC y registra qué cambié, qué agregué, qué borré y en qué estado quedó el proyecto en cada momento.

GitHub es el lugar donde ese proyecto queda alojado online. Pero no es solo una copia en la nube: en este caso también es la base desde la que GitHub Pages publica el sitio automáticamente.

La forma más clara de pensarlo fue esta:

  • el proyecto vive localmente en mi PC
  • Git registra los cambios
  • GitHub guarda esos cambios online
  • y GitHub Pages publica el sitio a partir de eso

El flujo de trabajo real #

Visto desde la práctica, el circuito terminó siendo bastante simple:

  1. modificar archivos localmente
  2. revisar cómo queda el sitio
  3. hacer git add
  4. hacer git commit
  5. hacer git push
  6. esperar que GitHub Pages publique

No hay tanta magia más que esa.

Mirado desde alguien de infraestructura #

No hay un servidor clásico que yo toque directamente, y tampoco es como trabajar desde un webpanel.

En este caso no estoy administrando un IIS, un Apache o una VM propia donde subo archivos a mano. El “servicio” está repartido en varias piezas:

  • Git local
  • GitHub
  • GitHub Pages
  • el dominio
  • el DNS

Por qué esta nota va antes de la instalación #

Porque antes de empezar a instalar Hugo, elegir tema, armar el sitio y tocar configuración, tenía sentido dejar mínimamente acomodada la herramienta que iba a sostener todo el proceso. Poner el ojo en el objetivo y ver si realmente lo podía lograr con la herramienta que elegí.

Y eso terminó sirviendo, porque después hubo que usar todo esto de verdad: commits, pushes, publicación, cambios de estructura, DNS y demás.

Cierre #

Quince años después de Blogger, la vuelta a tener un sitio propio terminó siendo distinta de lo que había imaginado.

Quería algo simple. Lo sigo queriendo.

Pero esta vez la simplicidad no pasó por tocar una plantilla y listo, sino por entender un poco mejor qué herramientas sostienen el sitio, cómo se publican los cambios y por qué conviene registrar el proceso en lugar de improvisarlo cada vez.

GitHub no es un lugar donde me mueva habitualmente, y esta fue una buena manera de meterme ahí sin hacer desarrollo 🫢. Había que renegar un poco, sí, aunque para este proyecto eso también era parte del viaje.